viernes, 15 de agosto de 2008

Tienes Que Cuidarte. Primera Parte (de cuando la venda se cae de los ojos).

La vida pasa, sin prisa pero sin pausa, pero una parece que nunca se da cuenta. Se mira al espejo y espera ver a una post-adolescente de 20 años, delgada, de piel estirada y estilizada figura, pero el espejo es cruel, y te devuelve la imagen que de verdad tienes.

Se cree que una persona ve como cada día va cambiando poco a poco, pero eso no es cierto. Una cambia de repente. Se levanta un día de vacaciones, de esos perdidos que la empresa te obliga a coger en enero y que una piensa: “Aprovecho y voy de rebajas”.

A pesar de las “buenas intenciones” para ese día, no se madruga. Ya que se está de vacaciones, ¿Por qué no dormir un poco más? Y ese es el gran error que la llevará a envejecer sin remedio... Con el pijama puesto, una decide encender la tele para ver aquello que nunca ve. Esos programas prohibidos, hechos para amas de casa, que son las únicas que pueden ver la tele a esas horas. Ese es el segundo gran error...

En la pantalla, la presentadora trae como invitada a una jovencísima colaboradora “posh” que nos habla del apasionante mundo de las cremas: “¿Y que nos traes hoy?” “pues traigo una crema ideal para esa difícil edad en la que empiezan a salir esas arruguitas principio de la decadencia, para las treintañeras”.

Una lucecita se enciende en tu cerebro: ¡HORROR! ¿De qué pequeñas arruguitas está esta mujer hablando?

“También es esencial un tinte para esas canas rebeldes y tan antiestéticas. Este año se llevan mucho los tonos cobrizos...”- La colaboradora continúa hablando- “Y esta crema para la grasa localizada, que debido al cambio de nuestro metabolismo es ya imposible de eliminar sin ayuda...”

Primero, corres hacia el espejo: “¡No puede ser verdad! ¡Pero si tu no habías notado nada!” Por primera vez en mucho tiempo te das cuenta que, la imagen que reflejada en el espejo, no es la que se corresponde con la imagen que tú tienes de ti misma. “Pero, ¿Cuándo ha ocurrido esto?”

Después de una intensa exploración llegas al siguiente resultado: trece canas, grasa localizada que tú pensabas que era los kilitos de más de las Navidades y que irías perdiendo poco a poco y el comienzo de una arruguita en la comisura de los labios y otra al lado del ojo derecho. La cosa pintaba mal...

4 comentarios:

amor y libertad dijo...

y entonces dices: me abro un blog urgentemente

Treinta Abriles dijo...

Ja, ja, ja... si, mas o menos... Mañana la segunda parte...

Silvia Gemini dijo...

Arriba ese animo , a los cuarenta vas a querer tener las arrugas de los 30 y a los ciencuenta la de los cuarenta.Incluso cuando cumplas 90 , vas a decir que te veias mucho mejor a los ochenta .Besos , te espero por mi blog.

Treinta Abriles dijo...

Claro Silvia, me pasaré. Gracias por tu comentario